Ebola esta expandiendo y La comunidad científica estima que, como el hantavirus, hay 10.000 virus, la inmensa mayoría aún desconocidos y circulando silenciosos por mamíferos silvestres, que tienen capacidad de infectar a los humanos.

 


El planeta está al borde de un abismo: el riesgo de una nueva pandemia, incluso más devastadora que las anteriores emergencias de salud pública, se ha disparado; pero la inversión y las medidas para hacer frente a una amenaza de estas dimensiones se han estancado o menguado. Según un grupo de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha analizado el grado de anticipación y respuesta para brotes epidémicos tras la crisis del ébola de hace una década, “la preparación global no está a la altura del riesgo de pandemia”. La situación es “alarmante”, concluyen: el riesgo de pandemia empeora, la confianza de la ciudadanía se está erosionando y la desigualdad se está enquistando. “El mundo no es más seguro”, avisan. Sus advertencias llegan, precisamente, 24 horas después de que la OMS haya vuelto a declarar la emergencia global por un nuevo brote de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda.

 

La Junta de Monitorización de la Preparación Global (GPMB, por sus siglas en inglés), el grupo de la OMS que firma el informe, se creó hace ocho años para “ayudar a garantizar que el mundo nunca más experimentara una crisis devastadora como la epidemia de ébola en África occidental”, cuentan. Esa emergencia sanitaria cristalizó las deficiencias en la preparación ante brotes epidémicos e impulsó reformas para afrontar potenciales pandemias. Pero la inversión y las medidas desplegadas en estos años han sido insuficientes. Desde la crisis del ébola de 2016, el planeta ha sufrido cinco grandes emergencias de salud pública, incluida la de la covid, la mayor pandemia de este siglo.

 

En estos años, han surgido iniciativas y mecanismos para responder a nuevos desafíos de salud, como el Fondo para Pandemias o el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias, pero el mundo es “más volátil, incierto, complejo y ambiguo” que hace una década, asumen los expertos. Y hay “señales alarmantes” de que, a pesar de las inversiones recientes, “la resiliencia podría estar debilitándose en lugar de fortaleciéndose”.

Los científicos observan que los brotes de enfermedades infecciosas son cada vez más frecuentes y de mayor impacto (más casos y muertes), el impacto económico a corto y largo plazo de las emergencias sanitarias está creciendo y, además, la equidad en el acceso a medidas sanitarias para responder a las epidemias está menguando. “Está surgiendo una preocupante ‘fatiga de la equidad’, marcada no solo por una menor participación política y financiera, sino también por una disminución de las acciones para mantener el acceso equitativo como una prioridad global”, apuntan.

 

La conjura mundial para hacer frente a la pandemia de la covid, que disparó la financiación para buscar una vacuna en tiempo récord, por ejemplo, fue solo un espejismo de unidad a largo plazo. De hecho, según los expertos, la ayuda al desarrollo destinada a la salud ha vuelto a niveles del año 2009. “Las inversiones en preparación se han fortalecido desde la pandemia de la covid, pero el cambio en las prioridades geopolíticas amenaza con socavar este progreso”, subrayan los autores.

 

El mundo se encuentra en una encrucijada y la propia OMS, debilitada en los últimos años con la salida de países como Estados Unidos o Argentina, tampoco pasa por su mejor momento. Son “tiempos difíciles, peligrosos y de gran división”, ha admitido el propio Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general del organismo internacional, durante su discurso de apertura de la 79ª Asamblea Mundial de la Salud, que se celebra este lunes en Ginebra (Suíza). Los conflictos bélicos, las crisis económicas, el cambio climático y los recortes en las ayudas al desarrollo han pasado factura a las políticas de salud global y la dimensión de las consecuencias que tendrá todo esto está por ver.

 

A juicio de los expertos, las tendencias actuales dibujan “un futuro en el que las pandemias y otras emergencias de salud pública podrían volverse más frecuentes, más disruptivas y más difíciles de gestionar, en un mundo más vulnerable, más incierto y marcado por la creciente desconfianza y las crecientes desigualdades”. Los científicos creen que si no se produce un cambio radical en la capacidad de los profesionales de salud para afrontar los factores que impulsan las pandemias y no se toma un compromiso real con la equidad, “el mundo corre el riesgo de entrar en un ciclo de crisis sanitarias cada vez más aceleradas, donde cada nuevo impacto erosiona aún más la resiliencia y profundiza las fracturas existentes”.

 

Los autores recuerdan que se está descuidando el enfoque One Health (Una salud), que reconoce que la salud medioambiental, animal y humana están interconectadas. E insisten en que la confianza y la equidad, que son la base de la prevención y el control de enfermedades, se están erosionando. Por ello, abogan por una acción inmediata para “fomentar una confianza amplia y duradera”, defender una “equidad sostenible” e, incluso, enfrentar la desinformación.

 

¿Cómo hacer todo esto? Los autores proponen crear “un sistema de monitorización de riesgos pandémicos independiente”, que haya un acceso equitativo a medidas sanitarias contra crisis de salud que vayan surgiendo, que exista un “compromiso político sostenido e inquebrantable” con la preparación para pandemias y financiación sostenible para el llamado “día 0”, en referencia al primer día que aparezca una nueva emergencia sanitaria.

 

Una amenaza creciente:

El brote de hantavirus desatado hace un par de semanas en un crucero que surcaba el Atlántico puso en alerta a todo el globo y despertó el fantasma de una nueva pandemia. El episodio infeccioso, que hoy está aparentemente contenido, sirvió de recordatorio de una amenaza que se cierne cada vez con más peso sobre la humanidad: las enfermedades infecciosas zoonóticas, que son las transmitidas de animales a personas, se han disparado en las últimas décadas, alentadas, en buena medida, por el cambio climático y la presión humana sobre los ecosistemas animales.

 

La comunidad científica estima que, como el hantavirus, hay 10.000 virus, la inmensa mayoría aún desconocidos y circulando silenciosos por mamíferos silvestres, que tienen capacidad de infectar a los humanos. No todos tendrán potencial pandémico, pero basta uno mínimamente eficiente, como ocurrió con el SARS-CoV-2, causante de la covid, para poner en jaque a todo el planeta.

 

“Si bien la carga habitual de enfermedades infecciosas está disminuyendo, la frecuencia y la gravedad de las emergencias sanitarias a gran escala están aumentando”, avisan los expertos de la OMS. Según su informe, en 2024, la organización sanitaria detectó casi el doble de emergencias sanitarias que en 2015.

 

La organización sanitaria internacional tiene a una decena de virus en el punto de mira, bien sea por su potencial pandémico o por la escasez de medidas para combatirlos: está el de la covid, el causante de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, el ébola, el virus de Marburgo, el que provoca la fiebre de Lassa, el coronavirus del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV), el síndrome respiratorio agudo grave (SARS), el nipah, el henipavirus, el de la fiebre del Valle del Rift y el Zika. El último hueco de la lista lo guarda para “la enfermedad X”, en alusión a ese potencial escenario donde un patógeno todavía desconocido sea el causante de una epidemia internacional grave.

 

“Los virus necesitan un hospedador donde vivir. Y mutan, evolucionan. Puede pasar que alguno salte al humano y provoque una enfermedad o que no dé síntomas. También puede haber un salto de un agente que no conocemos. Eso puede ocurrir, pero hay que vivir con ello sin estar asustados. Lo crucial es mantener los sistemas de vigilancia y respuesta”, tranquiliza María Paz Sánchez Seco, investigadora del Ciberinfec en el Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III.

QUE ES EL EBOLA EL VIRUS QUE ESTA AMENAZANDO A TODO EL PLANETA AHORA MISMO?

 

¿Qué es el ébola y como se transmite?

 


El ébola es un virus que causa una enfermedad hemorrágica grave y a menudo mortal en humanos y primates. Provoca fiebre alta, debilidad extrema, vómitos, diarrea y, en algunos casos, hemorragias severas.

Transmisión

Contacto directo: Se contagia exclusivamente a través del contacto directo con fluidos corporales (sangre, saliva, sudor, vómito, heces) de una persona infectada, viva o fallecida.

No se transmite por el aire: No es una enfermedad respiratoria.

Origen animal: Se cree que se transmite inicialmente a los humanos por animales salvajes, como murciélagos frugívoros o primates.

 

Síntomas

Aparecen entre 2 y 21 días después de la exposición.

Comienza de forma súbita con fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular y de garganta.

Puede derivar en daños graves a los vasos sanguíneos y a la capacidad del cuerpo para coagular la sangre.

 

Tratamiento y Prevención

El manejo médico incluye cuidados de soporte intensivo, como rehidratación y tratamiento de los síntomas.

Existen vacunas aprobadas y terapias de anticuerpos disponibles para cepas específicas como el Ébola-Zaire

Acción urgente contra el ébola en africa. Ebola vuelve a aparecer en africa y amenaza con expandir en todo el planeta.

 




Personal de Cruz Roja porta un féretro de una persona afectada por Ébola en la República Democrática de Congo.

La epidemia de ébola en República Democrática del Congo y países vecinos ha causado ya 220 muertos, justificando que la Organización Mundial de la Salud (OMS) la declarara una emergencia de salud pública internacional. Las cifras están lejos del brote de 2014, que mató a más de 11.000 personas, pero son las peores desde 2018, cuando un brote como el actual causó 2.000 muertes. La cepa del virus circulante (Bundibugyo) es distinta de la habitual (Zaire), lo que complica la efectividad de la vacuna y de las pruebas diagnósticas existentes. Y los recortes en la ayuda internacional, en particular por Estados Unidos, se traducen en un grave empeoramiento de los sistemas de contención del virus y atención a los enfermos. La situación demanda una acción internacional coordinada y urgente.

En ausencia de la ayuda estadounidense, que había liderado las campañas contra el ébola hasta la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca, la OMS debe encabezar los esfuerzos junto a instituciones como los CDC africanos, los centros de control y prevención de enfermedades del continente. Los recortes de Washington deben ser compensados por los demás países miembros de la OMS de forma inmediata, aunque solo sea de manera parcial y para adoptar medidas tan elementales como enrolar personal sanitario y comprarles los equipos adecuados de protección virológica. La Unión Europea y Unicef han enviado esta semana 100 toneladas de ayuda, aunque repartirlas promete ser un reto ante la caótica situación política en la zona afectada, controlada por el grupo armado M23 y otro centenar de milicias.

Si el mundo aprendió una lección en la pandemia de covid, es que la prioridad en la lucha contra un virus debe ser el desarrollo de una vacuna. Ya hay dos candidatos a vacuna que prometen ser útiles contra la cepa Bundibugyo, pero están paralizados a la espera de los necesarios ensayos clínicos. Que las empresas farmacéuticas financien esas pruebas depende de que los gobiernos occidentales se comprometan a adquirir la vacuna y a distribuirla por la región africana afectada una vez que las agencias del medicamento la autoricen. Los países ricos, por tanto, tienen la principal clave para evitar una epidemia de mayores proporciones.

La cepa Bundibugyo no acaba de caer del cielo. Llevaba propagándose al menos desde abril por la provincia de Ituri, en el noreste de la República Democrática del Congo. Ninguna institución se dio cuenta porque los recortes habían vaciado la zona de voluntarios como los de Médicos Sin Fronteras. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, que visitó este martes el epicentro del brote, admite que la detección ha tardado demasiado y que ahora la epidemia “nos está superando”. El precario trabajo de los sanitarios va por detrás de los contagios. En Ituri, una de cada cuatro personas necesita asistencia humanitaria, sea por ébola o por otras infecciones endémicas como el cólera. La violencia obliga a los sanitarios a huir, y también a los habitantes de la zona.

Suele decirse que los incendios de verano se apagan en invierno. Por el mismo argumento, los brotes de ébola se evitan antes de que ataque el virus. Es hora de que los países desarrollados dejen de quejarse de los recortes de Trump y se rasquen los bolsillos para restaurar la cooperación sanitaria internacional. El ébola no es una amenaza pandémica, pero tarde o temprano llegará un virus que sí lo sea. Y así no lo vamos a parar.

NOTICIAS DE INTERES PUBLICO: El Ministerio de Salud Pública de la Republica Dominicana dice que no hay evidencia de circulación de hantavirus en el país.

El hantavirus se transmite por inhalación de partículas contaminadas con excretas de roedores.

El Ministerio de Salud Pública informó que no existe evidencia de circulación activa ni brotes de hantavirus en República Dominicana, por lo que el riesgo para la población general se considera bajo. 

No obstante, conforme al Reglamento Sanitario Internacional, la institución mantiene activa la vigilancia epidemiológica y exhorta a la población a fortalecer las medidas de prevención, especialmente en zonas rurales o áreas con posible presencia de roedores.


El hantavirus no es una enfermedad endémica del Caribe y no se registran brotes recurrentes en la región. 

En ese sentido, a través de una nota de prensa, el Ministerio reiteró que no hay una situación de alarma sanitaria en el país, pero mantiene el monitoreo preventivo como parte de sus funciones habituales de vigilancia y control.

¿Qué es el hantavirus?

El hantavirus es una zoonosis es causada por virus del género Orthohantavirus, cuyo reservorio natural son principalmente roedores silvestres. 

El virus se expulsa a través de la orina, heces y salivacontaminando superficies, alimentos o ambientes cerrados.

En el continente americano, algunas variantes pueden producir el síndrome pulmonar por hantavirus, una forma grave que suele iniciar con fiebre, fatiga y dolores musculares, y que puede evolucionar hacia dificultad respiratoria severa.

Que son las Aguas Termales y como se Clasifican las aguas Termales y cuales son sus beneficios?

Estos son algunos de los beneficios de las aguas termales

¿Te has preguntado alguna vez qué hace que las aguas termales sean tan especiales?

Imagina sumergirte en una piscina natural llena de agua caliente que brota directamente del corazón de la Tierra. No solo es una experiencia relajante, sino que también puede ofrecer numerosos beneficios para la salud que tal vez no conocías.

Las aguas termales ofrecen una experiencia única que combina relajación y salud. Desde aliviar el estrés hasta mejorar la circulación sanguínea y desintoxicar la piel, los beneficios de las aguas termales son amplios y variados.

Este tipo de aguas suelen estar localizadas en una falla terrestre y se manifiestan tanto en forma de vapor como en agua caliente. Además, teniendo en cuenta sus temperaturas se clasifican en frías, hipotermales, mesotermales, hipertermales y supertermales.

Estas últimas pueden llegan a alcanzar los 150ºC.

En 1986, la Organización Mundial de la Salud reconoció la eficacia de las aguas termales para el uso de terapias médicasEs por ello, que muchos especialistas de la salud confían en sus propiedades terapéuticas.


Disminuir la tensión muscular, mejorar la apariencia de la piel y aumentar la circulación sanguínea son algunos de los beneficios más conocidos de las aguas termales. Fotos: Freepik y Unsplash.

LAS CLAVES

• Las aguas termales son fuentes naturales de agua caliente que emergen desde el subsuelo de la Tierra.

• Estas aguas se calientan geotérmicamente, lo que significa que obtienen su calor del interior del planeta.

• Han sido utilizadas durante siglos por sus propiedades curativas.

• Al pasar por diferentes capas de rocas y minerales, las aguas termales recogen diversos elementos beneficiosos para la salud, como el hierro, el azufre, el calcio y el magnesio.


Disminuir la tensión muscular, mejorar la apariencia de la piel y aumentar la circulación sanguínea son algunos de los beneficios más conocidos de las aguas termales. Fotos: Freepik y Unsplash.

BENEFICIOS

Se ha comprobado científicamente que las propiedades de las aguas termales tienen grandes efectos positivos al entrar en contacto con la piel del ser humano, entre ellos:

1. Circulación: El calor de las aguas termales provoca la dilatación de los vasos sanguíneos, lo que mejora la circulación. Una mejor circulación sanguínea ayuda a transportar oxígeno y nutrientes esenciales a las células del cuerpo.

2. Metabolismo: Mejora el proceso metabólico y facilita la digestión de todo tipo de alimentos.

3. Sistema inmunológico: La exposición a minerales y el calor de las aguas termales puede aumentar la producción de endorfinas y estimular el sistema inmunológico, ayudando al cuerpo a combatir enfermedades y mantener un estado de salud óptimo.

4. Relajación: Sumergirse en aguas termales es una excelente manera de relajarse y desconectarse del estrés. El calor del agua ayuda a relajar los músculos y a calmar la mente, lo que puede reducir significativamente los niveles de estrés y de ansiedad.

5. Desintoxicación: Los minerales presentes en las aguas termales, como el azufre, tienen propiedades desintoxicantes que pueden ayudar a limpiar la piel de impurezas y toxinas. Esto puede mejorar la apariencia de la piel, haciéndola lucir más saludable y radiante.

6. Alivio: Gracias a sus propiedades antiinflamatorias, las aguas termales pueden aliviar dolores musculares y articulares. Son especialmente beneficiosas para personas con condiciones como la artritis o el reumatismo.

7. Piel: Las personas que sufren enfermedades de la piel como la dermatitis y la psoriasis pueden mejorar gracias a los baños termales de manera recurrente.


Disminuir la tensión muscular, mejorar la apariencia de la piel y aumentar la circulación sanguínea son algunos de los beneficios más conocidos de las aguas termales. Fotos: Freepik y Unsplash.

RECOMENDACIONES

• Para la mayoría de las personas, es recomendable sumergirse en las aguas termales por períodos de 15 a 20 minutos. Puedes repetir estas sesiones varias veces al día, permitiendo que tu cuerpo descanse entre cada inmersión.

• Antes de entrar en contacto con las aguas termales es preferible aclimatarse a sus diferentes temperaturas. Es mejor ir poco a poco, de menos a más, para comenzar a activar la circulación sanguínea progresivamente.

• Las mujeres embarazadas tienen restricciones a la hora de sumergirse, y no se recomienda permanecer más tiempo del indicado por un profesional de la salud.

• Es importante prestar atención a cómo te sientes mientras estás en las aguas termales. Si empiezas a sentirte mareado, débil o incómodo, es hora de salir del agua y descansar.

• Asegúrate de hidratarte adecuadamente antes y después de cada sesión para evitar la deshidratación.

Fuentes: El Corte Inglés, Instituto Español de Formación en Belleza y Castilla Termal.

 

Detectan en Ecuador raro síndrome cutáneo que evolucionó a cáncer


Un equipo de investigadores ecuatorianos documentó el primer caso en el país de un síndrome cutáneo asociado a una mutación genética que evolucionó hacia un cáncer agresivo de piel. El hallazgo fue realizado por especialistas de la Universidad de Las Américas (UDLA) en conjunto con el Hospital Eugenio Espejo, y representa un avance relevante en el estudio de enfermedades raras.

El caso corresponde a una mujer ecuatoriana de 61 años que presentaba múltiples tumores en el cuero cabelludo, lesiones que en la mayoría de pacientes suelen ser benignas. Sin embargo, uno de estos tumores mostró un comportamiento inusual, lo que llevó a los especialistas a profundizar en su análisis clínico y genético.

Tras los estudios, el equipo confirmó que la lesión evolucionó a un spiradenocarcinoma, un tipo poco frecuente y agresivo de cáncer de piel. Este resultado encendió las alertas y permitió identificar una condición subyacente vinculada a una mutación en el gen CYLD, relacionada con síndromes cutáneos hereditarios.

Según explicó el investigador Alejandro Cabrera, docente de la UDLA, el análisis genómico no solo detectó esta mutación, que no había sido reportada previamente, sino también una variante adicional en el gen MSH2, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre cómo ciertas alteraciones genéticas pueden acelerar la transformación tumoral.

“Gracias a la detección de estos cambios en el ADN, es posible avanzar hacia diagnósticos más precisos y mejorar las estrategias de tratamiento”, señaló Cabrera.

El estudio, publicado en la revista científica Frontiers in Medicine, destaca la importancia de la medicina genómica en el abordaje de enfermedades poco comunes. Además, evidencia que en Ecuador ya se aplican herramientas de análisis genético con estándares internacionales.

Para los especialistas, este caso marca un punto de partida en la comprensión de patologías raras en el país, así como en la necesidad de fortalecer la vigilancia clínica y el seguimiento de pacientes con antecedentes sospechosos.

El hallazgo también resalta el valor de la colaboración entre la academia y el sistema de salud público. La articulación entre la UDLA y el Hospital Eugenio Espejo permitió no solo documentar el caso, sino también generar información clave para futuras investigaciones. 

Expertos coinciden en que este tipo de estudios contribuye a mejorar la detección temprana, el asesoramiento genético y la calidad de vida de los pacientes, especialmente en enfermedades con componente hereditario.La investigación abre así nuevas posibilidades para el diagnóstico y tratamiento de condiciones poco frecuentes, en un contexto donde la medicina personalizada gana cada vez más relevancia.


¿HAS ESCUCHADO HABLAR DE DIABETES LADA Y MODY? VEAMOS LAS INFORMACIONES JUNTAS.



La diabetes LADA y MODY son tipos menos comunes de diabetes que a menudo se confunden con la tipo 1 o tipo 2 debido a sus características mixtas. 

Diabetes LADA (Diabetes Autoinmune Latente del Adulto)

Es una variante de la diabetes tipo 1 que aparece en la edad adulta (generalmente después de los 30 años) y progresa de forma lenta. 

Causa: El sistema inmunitario ataca y destruye gradualmente las células beta del páncreas que producen insulina.

Diagnóstico: Se identifica mediante la presencia de anticuerpos (como anti-GAD) en la sangre.

Tratamiento: Inicialmente puede controlarse con dieta o fármacos orales, pero debido a la destrucción celular inevitable, el paciente terminará necesitando insulina (generalmente entre 6 meses y 2 años después del diagnóstico). 

Diabetes MODY (Diabetes de Inicio en la Madurez en Jóvenes) 

Es un grupo de enfermedades monogénicas (causadas por la mutación de un solo gen específico) que afectan la secreción de insulina. 

Causa: Herencia genética directa. Si un padre la tiene, hay un 50% de probabilidad de transmitirla (herencia autosómica dominante).

Perfil típico: Personas jóvenes (generalmente menores de 25-30 años) que suelen tener un peso normal y antecedentes familiares fuertes de diabetes en varias generaciones.

Tratamiento: Depende del gen afectado. Muchos casos responden muy bien a pastillas (sulfonilureas) y no requieren insulina. 

Característica 

LADA

MODY

Origen

Autoinmune (ataque de defensas)

Genético (mutación de un gen)

Edad común

Adultos (+30 años)

Jóvenes (-25/30 años)

Herencia

No es determinante

Muy fuerte y directa

Anticuerpos

Positivos

Negativos

 

Ebola esta expandiendo y La comunidad científica estima que, como el hantavirus, hay 10.000 virus, la inmensa mayoría aún desconocidos y circulando silenciosos por mamíferos silvestres, que tienen capacidad de infectar a los humanos.

  El planeta está al borde de un abismo: el riesgo de una nueva pandemia, incluso más devastadora que las anteriores emergencias de salud pú...