Estos son algunos de los beneficios de las aguas termales
¿Te has preguntado alguna vez qué
hace que las aguas termales sean tan especiales?
Imagina sumergirte en una piscina
natural llena de agua caliente que brota directamente del corazón de la
Tierra. No solo es una experiencia
relajante, sino que también puede ofrecer numerosos beneficios para la
salud que tal vez no conocías.
Las aguas termales ofrecen
una experiencia única que combina relajación y salud. Desde
aliviar el estrés hasta mejorar la circulación sanguínea y desintoxicar la
piel, los beneficios de las aguas termales son amplios y variados.
Este tipo de aguas suelen
estar localizadas en una falla terrestre y se manifiestan tanto en forma de
vapor como en agua caliente. Además, teniendo en cuenta sus
temperaturas se clasifican en frías, hipotermales, mesotermales, hipertermales
y supertermales.
Estas últimas pueden llegan a
alcanzar los 150ºC.
En 1986, la Organización Mundial de
la Salud reconoció la eficacia de las aguas termales para el uso de terapias médicas. Es
por ello, que muchos especialistas de la salud confían en sus propiedades
terapéuticas.
Disminuir la tensión muscular,
mejorar la apariencia de la piel y aumentar la circulación sanguínea son
algunos de los beneficios más conocidos de las aguas termales. Fotos: Freepik y
Unsplash.
LAS CLAVES
• Las aguas termales son fuentes
naturales de agua caliente que emergen desde el subsuelo de la Tierra.
• Estas aguas se calientan
geotérmicamente, lo que significa que obtienen su calor del interior
del planeta.
• Han sido utilizadas durante
siglos por sus propiedades curativas.
• Al pasar por diferentes capas de
rocas y minerales, las aguas termales recogen diversos elementos beneficiosos
para la salud, como el hierro, el azufre, el calcio y el magnesio.
Disminuir la tensión muscular,
mejorar la apariencia de la piel y aumentar la circulación sanguínea son
algunos de los beneficios más conocidos de las aguas termales. Fotos: Freepik y
Unsplash.
BENEFICIOS
Se ha comprobado científicamente
que las propiedades de las aguas termales tienen grandes efectos
positivos al entrar en contacto con la piel del ser humano, entre ellos:
1. Circulación: El
calor de las aguas termales provoca la dilatación de los vasos sanguíneos, lo
que mejora la circulación. Una mejor circulación sanguínea ayuda a
transportar oxígeno y nutrientes esenciales a las células del cuerpo.
2. Metabolismo: Mejora
el proceso metabólico y facilita la digestión de todo tipo de
alimentos.
3. Sistema inmunológico: La
exposición a minerales y el calor de las aguas termales puede aumentar la
producción de endorfinas y estimular el sistema inmunológico, ayudando al
cuerpo a combatir enfermedades y mantener un estado de salud
óptimo.
4. Relajación: Sumergirse
en aguas termales es una excelente manera de relajarse y desconectarse
del estrés. El calor del agua ayuda a relajar los músculos y a calmar
la mente, lo que puede reducir significativamente los niveles de estrés y de
ansiedad.
5. Desintoxicación: Los
minerales presentes en las aguas termales, como el azufre, tienen propiedades
desintoxicantes que pueden ayudar a limpiar la piel de impurezas y
toxinas. Esto puede mejorar la apariencia de la piel, haciéndola lucir
más saludable y radiante.
6. Alivio: Gracias
a sus propiedades antiinflamatorias, las aguas termales pueden aliviar
dolores musculares y articulares. Son especialmente beneficiosas para
personas con condiciones como la artritis o el reumatismo.
7. Piel: Las
personas que sufren enfermedades de la piel como la dermatitis y la psoriasis
pueden mejorar gracias a los baños termales de manera recurrente.
Disminuir la tensión muscular,
mejorar la apariencia de la piel y aumentar la circulación sanguínea son
algunos de los beneficios más conocidos de las aguas termales. Fotos: Freepik y
Unsplash.
RECOMENDACIONES
• Para la mayoría de las personas,
es recomendable sumergirse en las aguas termales por períodos de 15 a
20 minutos. Puedes repetir estas sesiones varias veces al día,
permitiendo que tu cuerpo descanse entre cada inmersión.
• Antes de entrar en contacto con
las aguas termales es preferible aclimatarse a sus diferentes temperaturas. Es
mejor ir poco a poco, de menos a más, para comenzar a activar la
circulación sanguínea progresivamente.
• Las mujeres embarazadas tienen
restricciones a la hora de sumergirse, y no
se recomienda permanecer más tiempo del indicado por un profesional de la
salud.
• Es importante prestar atención a
cómo te sientes mientras estás en las aguas
termales. Si empiezas a sentirte mareado, débil o incómodo, es hora de salir
del agua y descansar.
• Asegúrate de hidratarte
adecuadamente antes y después de cada sesión para
evitar la deshidratación.
Fuentes: El Corte Inglés, Instituto
Español de Formación en Belleza y Castilla Termal.